Hoy quiero hablar sobre mis dos grandes descubrimientos del invierno 2012/2013: la salvia y la sopa de pollo! Ya sé, ya sé, no se puede decir que descubrí América, no obstante, mi historia empieza donde el viaje de Colón termina: las islas del Caribe.
Resulta que en diciembre decidí cargar energía y prepararme para el invierno con una semanita de vacaciones en República Dominicana justo ante de navidad, con la mala suerte que la mitad del tiempo llovió con viento y bastante frio. Así fue que el 24 de diciembre llegué a casa con un resfrío bien fuerte y me pasé todo el día en cama pensando qué podía hacer para sentirme mejor. En seguida se me ocurrió la solución: sopa de pollo! Qué mejor para curar un resfrío y para sentirse bien y calentita que una buena sopa de pollo, verdad? Asique puse manos a la obra, junté verduras que me resultaban tentadoras en el momento, pollo y condimentos ricos y me puse a cortar todo en pedacitos para ponerlo en la olla!
Estaba en eso cuando me acordé que en el fondo de la sección hierbas y condimentos del armario de la cocina tenía una bolsita de salvia seca guardada desde hace varios años. En realidad no solía usar salvia para cocinar, pero una vez se me ocurrió hacer una cena navideña típica de estos pagos, con pavo, jalea de arándanos, pancitos caseros y todo el show y para el relleno del pavo, que de hecho salió para chuparse los dedos, usé la famosa salvia! Quién sabe por qué en ese momento en que preparaba la sopa, me acordé de la salvia y decidí usarla. Qué delicia!!! No se imaginan qué gusto tan sabroso tuvo esa sopa, con qué placer la comí! Salió tan rica que decidí hacer de la sopa de pollo un componente habitual de mi menú para todo el invierno.
Estas son fotos de la que hice este fin de semana para mis almuerzos en el trabajo. En este caso los ingredientes fueron: ajo, puerro, apio, pimiento rojo, zanahoria, maíz, arvejas, chauchas, zuchini, espinaca, pollo, quínoa y lentejas, condimentada con albahaca fresca, salvia y orégano. El caldo salió tan sabroso que no lo cambiaria ni por el mejor champagne francés!
Volviendo al tema de la salvia, que tiene muchas propiedades benéficas para la salud, la he estado usando bastante en otros platos también. Por algún motivo me resulta deliciosa, probablemente mi intuición me está diciendo que me resulta beneficiosa en algún aspecto. Otro plato que hago bastante y que queda delicioso con salvia es la espinaca y más específicamente el arroz verde: espinaca cocinada con ajo y puerro y condimentada con salvia y nuez moscada, mezclada luego con arroz integral cocido. En el caso de la foto, le agregué un par de latas de atún y listo, resuelto el tema de la cena!
